Citas habidas y por haber…con tu novio

Muchas veces hacemos de las citas algo especial. Esa es la idea. Cuando una relación comienza, por lo general, os emociona quedar para ir a un lugar. Mientras más original mejor. Puede ser una sala de exposición a media mañana de un sábado para después comer por ahí en plan tapeo o de lo contrario un restaurante original elegido por él, o que a los dos os guste. Si se trata de un tipo de comida en particular suele ser él quien te propone. A ti te gusta elegir los lugares para tomar algo. Conoces algunos diferentes a los que conoce tu novio. A él le gusta también que le sorprendas. Tenéis poco tiempo saliendo. De manera que cada fin de semana es una aventura en todos los sentidos.

Ninguno de los dos piensa en que puede aburrirse. Estar juntos es una forma de descubrir la ciudad. Tener citas es todo un añadido a la relación. Te gusta que tu novio te sorprenda. Que encuentre cada vez algo nuevo para ti Es una forma de seducción que te encanta y él lo sabe, por eso busca lugares diferentes cada vez que te llama para quedar. Sois muy variados. A veces quedáis para un café, otras para bailar, para cenar, para ir a un concierto. Compartís gustos musicales. De hecho eso fue lo que os unió. Así que en ese sentido no hay problema. Quedáis para tomar un helado. Y también para hacer el amor. Dado que por circunstancias personales no tienen un lugar claro dónde hacerlo, buscáis un hostal discreto dentro de la ciudad y os citáis ahí por teléfono. A ambos os da la sensación de que algo malo estáis haciendo pero son bobadas.

Lo que sí es verdad es que la libido de ambos se dispara cada vez que lo hacen en un lugar nuevo. Quien llega más temprano a las citas sueles ser tú, aunque, de un tiempo a esta parte y dado que ya conoces lo tardón que puede ser, llegas un pelín después pero sin pasarte. Él a los cinco minutos ya te está llamando. Le dices que estás de camino. Tampoco es que tardes demasiado pero has decidido que sea él el primero en llegar. A ti te gustan más las citas de los días de la semana. Son días en que lo ves cómo es él en realidad. Quedan para tomar algo pero en plan temprano porque los dos trabajáis al día siguiente. También os citáis para ir al cine. En ese sentido la película la suele elegir él pero también hay veces que la eliges tú.

Las citas con tu novio por lo demás están llenas de momentos agradables. Os contáis muchas cosas. Os conocéis relativamente poco. Hay mucho por saber del uno del otro. Y eso es fascinante. Cada cita todavía tiene la magia de la primera vez que se citaron. Fue en la playa al atardecer. Caminaron despacio y tomados de la mano.

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