Unas citas algo inusuales

Concretar citas con tu novio no siempre es fácil. Depende mucho del tiempo que tengáis los dos. Por lo general, desde que vuestra relación es oficial, elegís los sábados para quedar pero a ti te haría ilusión por ejemplo que tu novio te propusiera citas durante la semana. Así salís un poco de la rutina. Además de esa forma no siempre se hace lo que le gusta, que es ir a cenar, pero no hay manera.

A ti también te gusta ir a cenar pero te gustaría hacer otras cosas. Ir a un concierto, pero eso tu novio lo detesta. Ir a dar un paseo por la playa, a tu novio le resulta muy aburrido, ir al cine, tu novio vuelve tan agotado de trabajar el viernes y come tan mal en el catering de la oficina que lo único que quiere es llenarse el paladar de buenos platos. De buena comida. Le gusta probar de todo eso sí. Las veces que tú eliges un restaurante él no te pone pegas. Te dice que ok. Pero ya estás un poco cansada de que siempre quedéis para ir a cenar. Se lo has dicho varias veces pero al final siempre te convence de que una cena en un lugar agradable es una agradable forma de dejar pasar el tiempo.

Quieres hacer algo para convencerle. Necesitas hacerle que descubra más cosas. Deberás por tanto ser tú la que planifique las citas con antelación de tal manera que a él no le quede más remedio que hacerte caso.
Así que en vez de esperarte como siempre a que él te llame y te diga al lugar a donde queréis ir, la que llama ahora eres tú. Le dices que has encontrado un lugar muy especial. Tu novio no da crédito a tus palabras. Añades para que se incremente el suspense, de que os lo vais a pasar bien. Le dices que tome nota de la dirección.

La primera en llegar eres tú. Dejas advertido en la recepción del hotel cuáles son sus características, de manera que en cuanto el botones lo ve, le dice a la recepcionista que ha llegado el muchacho que preguntará por su novia que está instalada en la habitación 303. Sin embargo en recepción han tomado mal el registro y en vez de darle la llave de la 303, le entregan la llave de la habitación 304 donde hay una prostituta discreta y de lujo, algo que, como nadie reclama o nadie se queja, en recepción no lo tienen en cuenta. Tú sin embargo al cabo de media hora de estar esperando llamas a recepción y preguntas si no ha venido tu novio o si saben si está por ahí. No te saben dar respuesta. Minutos después con la cara toda sudada tu novio llama a la puerta. Te agradece el detalle que has tenido con él. Tú no sabes a qué se refiere.

Él se da cuenta del error y se hace de la vista gorda. Tuvo mucho trabajo, dice y que por eso tardó. Se pone en contacto con recepción y pregunta por el servicio de restaurante.

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